Laborare

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6- Oficios 3. 'Apicultora'

150,00 €

Acuarela (36x26 cm)

 

   Ella llevaba cuarenta años de apicultora y otros tantos de casada, una borriquería. Él, que después de arreglá la boda se hizo un esgarramantas, siempre decía que las abejas eran "cosa de mujeres" y que lo suyo era vigilar la bodega, que en cristiano quería decir mamarse el aguardiente del amo desde la mañana a la noche.

   El 23 de julio, con una calor que se te caían los pájaros del cielo, él salió al campo a cascaporrillo, a "supervisar". Cuando llegó la Guardia Civil, el sargento, que era de Alcázar, miró el cuerpo, hinchado como un globo de feria, y preguntó con tacto -¿Que le ha pasao?.

   Ella no recuerda bien qué ha pasao. Sí recuerda que él llevaba puesta la colonia de bodas y que había untado la camisa con miel para que se la dejaran de pegar los mosquitos, vamos un desbarajuste. Que llegó al colmenar ya cocío y que se puso a gritar. -¡Que yo mando aquí, pos! ¡Que yo voy a abrir las cajas, que tú no tienes ni idea!.

   -Que ansí no se abren, que hay que ponerse el traje.

   -¡El traje, el traje! ¡Pa traje el mío de la boda, que aún me vale!.

   -Si se veía venir- continua el sargento- ¿Era alérgico, señora?.

   -Pos mire no sé. Nunca me dijo ná. En treinta y nueve años, ná de ná.

   -Lo siento mucho.

   -No se apure, hombre, las niñas están mu afectadas, pero se les pasa con un poco de tomillo-. El sargento tardó un buen rato en caer en que hablaba de las abejas.

   En el entierro, el cura dijo que él había sido un hombre mu trabajador. Ella asintió con cara de mármol y por dentro se dijo que era la primera vez que en esa iglesia se mentía con tantas ganas, y mira que allí se mentía a diario.

   Esa campaña, la miel salió espesa y oscura, con un saborcillo que no se sabía de dónde venía. Ganó el primer premio en la feria de Tomelloso. Cuando le preguntaron el secreto, ella sonrió con la boca chica. -Es el abono, hijos. Si lo cuidas, te lo devuelve to.

   Y esa noche, por primera vez en cuarenta años, durmió del tirón, sin escuchar a nadie roncar ni pedir la cena.

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5- Oficios 2. 'Alfarero'

200,00 €

Acuarela (36x26 cm)

 

   Lleva treinta años fabricando la misma olla, y treinta años escuchando que es «artesanía auténtica», lo cual, según él, significa que puede cobrar el triple y que nadie pide que cambie de color.

   Por la mañana trabaja de recadero para el Ayuntamiento y por la tarde sube a su taller, en lo mas alto del cerro. Tiene un cartel que reza: «Cerámica tradicional. Prohibido hacer fotos». Debajo, otro cartel más pequeño: «Sí a las fotos si compra algo». Y debajo de ese, un código QR que lleva a su perfil de Instagram: <<@cántaro_cerrochico>> con once mil seguidores y ninguna venta.

   Una mañana entra una pareja de hipsters con ropa vintage que cuesta más que el horno: skinny jeans, camisas a cuadros y botines desgastados. También llevan gafas grandes de pasta, sombreros de ala ancha, bufandas y pashminas. Hablan entre ellas del consumo alternativo y el rechazo a las modas comerciales masivas hasta que ven la olla en el torno.

   -Qué maravilla -suspira la mas alta pasando un dedo por la olla-. Se nota el alma.

   -Se nota el barro -corrige el alfarero-. El alma la cobro aparte.

   -¿Y esto es cien por cien manual?.

   -Cien por cien. Salvo el esmalte, que es industrial; el torno, que es a pedales; y la forma, que me la manda un señor de Taiwán por correo. Pero el gesto de apretar el barro lo pongo yo.

   La pareja compra tres ollas. El alfarero las envuelve en papel de periódico, para dar sensación de pueblo, y les explica que cada pieza es única, aunque las doscientas que tiene en la estantería son visiblemente idénticas. -Es que la unicidad -dice, solemne- está en el espíritu.

   Esa noche, mientras barre, el alfarero cuenta el dinero. Ha ganado más vendiendo tres ollas «únicas» a unas extrañas que pedaleando toda la semana. Se queda un rato mirando el torno, parado y polvoriento. -Algún día -le dice- haré una pieza de verdad. Una obra maestra. El torno no contesta, lleva años sin hacerlo, desde que el alfarero dejó de escucharlo.

   Al día siguiente sube el precio de las ollas un veinte por ciento. Por el alma.

 

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4- Oficios 1. 'Albañiles'

150,00 €

Acuarela (36x26 cm)

 

   El sol de agosto caía sobre los escombros y alargaba la sombra de un cartel oxidado que prometía un “Residencial Los Olivos” desde antes de la crisis.

   Ionel, Wilson y Mamadou, ingenieros reconvertidos por falta de papeles, intentaban adecentar aquello de cara a los cooperativistas, aunque aquello parecía que no iba a ninguna parte.

   -Wilson, mi hermano, -¿para qué estamos haciendo esto en mitad de la nada? Aquí solo hay conejos y latas de cerveza vacías. -¿Donde ves la nada? Estamos en la «Fase 1» -responde Wilson-. El jefe dijo que si allanamos, tiramos las latas y echamos a los conejos, el banco le suelta la segunda parte del crédito. Y todos cobramos el viernes.

   A media tarde aparecen dos siluetas: un hombre con traje gris y un joven con un dron bajo el brazo. -Atención, muchachos, inspección. ¡Ionel! coge el nivel. ¡Mamadou! pon cara de esfuerzo épico-. El hombre del traje avanza esquivando ortigas con evidente asco por la naturaleza. -A ver señores, venimos a certificar el avance de la obra para el fondo de inversión. ¿Dónde está el encargado?.

   -Qué alegría ver al equipo técnico en el terreno. Yo soy Ionel, jefe de ejecuciones estructurales. Como puede comprobar, estamos culminando la infraestructura perimetral adaptada a la orografía del suelo. El técnico mira las tres hectareas de socarral -Pero... si aquí no hay cimientos, ni saneamiento, ni agua. -Técnica bioclimática -interviene Wilson señalando el suelo seco-. El terreno de las afueras necesita consolidación por capas. Si ponemos el agua antes que la masa se seque con el sol, se produce una microfisura térmica. ¿Usted quiere microfisuras térmicas en la Fase 1?. El técnico parpadea. Mira al chico del dron, que se encoge de hombros. -No... claro que no. Pero el dron necesita tomar imágenes del perímetro para el informe de sostenibilidad. -Ah, perfecto, vuelen el dron desde allí, el ángulo de sombra mejora la perspectiva. Arte puro.

   El técnico, decidió no hacer más preguntas difíciles. El dron hizo un zumbido de dos minutos, firmó la certificación sobre el capó de la C15 y huyó a toda prisa con el climatizador de su coche al máximo.

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3- 'Lo que queda del día'

50,00 €

Acuarela A3

 

   Ya que trabajas en la fábrica, la maldición ha sido más manejable de lo que esperabas. Una vez que sabes que el encargado hace llorar a alguien antes del mediodía cada día de la semana, no te mueres.

 

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DISPONIBLE

2- 'Cambio de turno' (Copia)

20,00 €

Acuarela: lámina (29x31 cm)

 

"¿Es rara, no? La nostalgia... porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos. Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para poder echarlo de menos...eso si que es una putada. ¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado? Porque a mi a veces me pasa. Me pasa que me imagino como van a ser las cosas, con los chicos por ejemplo, o con la vida en general... y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas... y luego cuando lo pienso me da nostalgia, cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y que a lo mejor no pasan nunca…"

Princesas

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VENDIDO

1- 'Estratos' (Copia)

50,00 €

Acuarela A3

 

   El trabajo ha variado con el pasar del tiempo, desde la época de la caza hasta la de la esclavitud. A los esclavos nunca se les paga tanto como para que se liberen, sino apenas lo necesario para que sobrevivan y regresen a trabajar.

 

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