9- Oficios 6: 'Cocinero existencial'

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200,00 €

Acuarela (36x26 cm)

 

   El restaurante Vacío llevaba tres años con una lista de espera de ocho meses. Nadie entendía su nombre, nadie se atrevía a preguntarlo. Se decía que el chef había rechazado una estrella Michelin porque creía que se merecía dos. Para los críticos «un visionario». Para su contable «el que paga mi hipoteca».

   Un día entra una pareja de jubilados en sus bodas de oro. Habían reservado con seis meses de antelación y un deposito de doscientos euros. -Es una experiencia -le dice ella para agradecerle el regalo a él, aunque no deja de pensar en el alquiler del próximo mes.

   Los recibe un maître vestido de gris ceniza, que les pide los móviles, los zapatos y que destapen los sentidos.

   El primer plato es una cuchara de madera sobre una piedra, con una gota de algo transparente. -Esto es “Amanecer en la Meseta”- explica el camarero. -Agua de lluvia recogida en Soria, infusionada con el recuerdo de una cebolla-. -¿El recuerdo?-. -Si, la cebolla estuvo presente en la sala durante doce horas. No se la ofendió con el fuego-. Ella lame la cuchara con solemnidad. Sabe a agua, pero llora un poco, para no ofender a la cebolla. El segundo “Infancia”, un trozo de pan de ayer, aplastado con un martillo de joyero y servido en una caja de zapatos. El tercero, “Duda”, consiste en una cápsula vacía que los comensales deben abrir mientras el chef los mira desde la distancia con expresión de dolor existencial. -Es que el vacío también se cocina -susurra el maître. El postre, “Deuda”, es la cuenta impresa en papel de arroz por si alguien se ha quedado con hambre. -¡Joder! ¿Mil treinta euros?-. -Con el servicio de la sensación de eternidad incluido- aclara el maître.

   Al salir, descalzos, se cruzan con el chef que firma autógrafos junto a la puerta. -¿Les ha gustado? -pregunta, sin mirarlos.

   -Ha sido... inolvidable -dice ella, que no sabe mentir.

   Cenaron a las doce y cuarto en un kebab de la esquina, devorando dos durums en silencio. -Esto sí es cocina de autor -murmura él con la boca llena. Al día siguiente, en redes, ambos puntuan cinco estrellas y una foto de la piedra con la cuchara.