39- ' Kiz Kulesi. La Torre de la Doncella S.L.'
Acuarela A3
Dos mil años sobre una roca en mitad del Bósforo y lo que ha conseguido la torre es ser un fondo de pantalla.
Empezó de aduana bizantina, cobrando peaje a barcos que no tenían más remedio que pagar. Fue el primer chiringuito fiscal de la historia. Luego fue faro, después cuarentena para apestados y finalmente restaurante con vistas, que en términos de dignidad arquitectónica es pasar de fortaleza a cubierto de 85 euros con pan aparte.
Cada mañana llega el barco turístico y el guía, con un altavoz vocea -¡Y a su derecha, señores, el símbolo eterno del amor!. La leyenda. Un sultán encierra a su hija para esquivar una profecía, le manda fruta, la serpiente sale del cesto y la chica muere.
Un abogado norteamericano comenta en voz alta -¿Y esto es romántico? Es un caso de negligencia paterna con fallo en la cadena de suministro.
Una niña que está enfrente se anima -Una adolescente aislada por un padre paranoico. Habéis convertido un secuestro con serpiente en un pack para turistas. El guía se encoje de hombros y mueve la mano de forma sutil hacia la boca imitando el acto de llevarse comida.
Luego vienen los selfies. todos igual: pareja, beso torpe, torre desenfocada al fondo. Nadie la mira. Ella es el atrezo de una declaración que además suele acabar en ruptura antes de llegar a Kadıköy.
De noche, cuando el último turista se va y el restaurante apaga la luz, la torre por fin se queda a solas con las olas y con la historia. Nadie la ve, nadie le hace fotos. Mañana la leyenda volverá a venderse por dos mil liras turcas.
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