31- 'La pared'
Acuarela A3
Un pintor buscaba una casa al lado de un rio porque había leido que el fluir de las aguas aviva la imaginación. Buscó, visitó y evaluó parajes diferentes, pero regresó con las manos vacías, sin ni siquiera un boceto.
Una noche de insomnio habilitó una de las paredes como si fuera un gran lienzo. Sobre aquella pared representó todos los rincones que alguna vez había imaginado, montañas, ríos, bosques…
Para buscar opiniones invitó a sus íntimos a una fiesta de presentación acompañada de albariños y ribeiros. Al cabo de unas horas quedaban pocas botellas sin abrir y el pintor decidió, para rellenar el hueco, describir aquel paisaje tan complejo y empezó a moverse por los distintos puntos del mismo.
Cuando se acercó a un estrecho sendero que salía del primer plano y parecía perderse en el espacio, los íntimos vieron como su cuerpo se adentraba en la pared, como avanzaba poco a poco, cada vez mas pequeño y se iba perdiendo a lo lejos. Pronto una curva del sendero lo ocultó a sus ojos. Y al instante desapareció todo el paisaje y quedó el inmenso muro desnudo… El aplauso fue tremendo.
A la mañana siguiente según las resacas les dejaban despertar preguntaban por el pintor al que no encontraban por ningún lado. Jamás volvieron a verle y decidieron olvidarse de la pared y del pintor… Al fin y al cabo una fiesta si no es salvaje no es una fiesta.
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