25- 'Bubla'
Acuarela A3
Cuando llego, cámara al hombro, a la calle cubierta de chicles que, aunque no apta para escrupulosos promete una buena historia, me quedo bloqueado.
Algo o alguien con gafas de corazón tropieza conmigo. -¡Quita de en medio pasmao!-. Ella debe de tener mi edad. Se detiene frente a los cuatro metros de muros ensalivados y se pone a teclear a una velocidad vertiginosa en su teléfono, a la vez que mastica un chicle con la boca muy abierta. De pronto, una esfera rosa enorme emerge de sus labios. Con descaro, revienta la pompa con una de sus uñas esmaltadas en azul cobalto, y sigue masticando, sin dejar de mirar la pantalla y de mirarme a mi de reojo.
Busco el ángulo para capturarla. Lo tengo, pero ella se gira. Juega con mi mirada, pero no soy yo, es mi ojo adoptivo quien la mira. -Quieres un chicle pasmao- Y sin esperar respuesta parte un trozo de una barra que llevaba en el bolsillo y me lo da. Al rato la miro con mis propios ojos y le pregunto si puedo ser parte de su historia pegando mi chicle en su callejón -Vale pasmao... enfoca y dispara-. Coloco mi ojo adoptivo en posición y disparo. Ahora ella también forma parte de mi historia.
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