8- 'La pecera de Trump'
Acuarela: (lámina A3)
—Qué bueno verlo. No imagina cuántos días llevo buscándolo.
—Lo lamento, pero creo que me confunde Mr. Trump.
—De eso nada, mi querido amigo; el ICE nunca se equivoca: usted es uno de los peces de mi pecera.
—No me diga. Entonces me podrá responder por qué un pez como yo, que ha vivido siempre en una pecera, se empeña en conocer el mar...
—¡Faltaría más! Lo que sucede es que lamentablemente está enfermo, deprimido, se siente ahogado… ¿No es un espacio mayor lo que necesita, no es libertad lo que desea? -asentí incredulo-. Usted pertenece a una clase de peces ornamentales que creen que no quieren vivir en una pecera. Ni se imagina la cantidad de peces que padecen la misma enfermedad. Son peces melancólicos y en vez de verse a sí mismos y a sus semejantes tal y como son, peces de pecera, se imaginan nadando libremente por esos mares de Dios.
—¿Y hay remedio para este mal?
—Para eso no hay pastillas, amigo. La única solución es extraerlo de la pecera y echarlo al mar. Mi pecera es planetaria y procuro que los peces tengan una vida placentera, pero si algunos prefieren vivir en el mar yo respeto su decisión… Aunque, aquí entre nosotros -se aproximó a mi branquia-, mi pecera es un lugar seguro. El mar, ¡vaya usted a saber!
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