09- "la Algarrobica"

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100,00 €

Acuarela: lámina (36x26 cm)

 

   “la Algarrobica” era una moza que las malas lenguas decían que era de mal encare. Los mozos huían de ella como de su mula Sabineta que podía darte una coz y dejarte en el sitio si no le gustabas; por eso lo mejor era no ponerse al alcance de ninguna de las dos.

   Ya había cumplido la treintena y estaba en camino de quedarse para vestir santos, así que pensaron casarla con “el Caoboi” que no era tonto del todo, pero sí una miaja cerril por culpa de la pisada que le dio una vaca sorda a los cuatro años y que lo tuvo sin sentido otros dos, y ni entonces lo recuperó del todo.
   Las familias concertaron la boda y acordaron que “el Caoboi” fuera a visitar a “la Algarrobica” y llevarle unos presentes, como era costumbre. La madre del novio le puso en el bolsillo delantero de la alforja dos chorizos de los de mejor ver y en el bolsillo trasero unas pastas de peor fuste. Como “el Caoboi” era corto de palabras y de seso, su madre le repitió muchas veces, para que calara en su dura mollera, que los presentes del bolsillo delantero eran para su futura mujer y los del bolsillo trasero para sus hermanas.
   Bien aleccionado de lo que tenía que decir, al llegar a la casa de la novia “el Caoboi” se plantó delante de “la Algarrobica”, hermanas, padres, la mula, y algunas vecinas que no querían perderse el acontecimiento; carraspeó dos veces, o tres según que vecina lo cuente, y largó de este modo mientras vaciaba la alforja:
Güenas “Algarrobica”dice mi madre que lo dalante pa ti y pa tus hermanas y lo datrás……….. se maolvidao. A la novia y a la mula se les desdibujó la cara y asi siguen hoy en día, sin cara.

   En fin que así se quedó lo que pudo haber sido y no fue.