GALICIA
Acuarela: lámina A3
Esto ocurrió en aquellos años en que una gallina costaba dos pesetas y O Vicedo era más frondoso.
20- 'O Barqueiro'
Acuarela: lámina(26x36 cm)
Geraldo habita en lo alto de un castro, trabajó como ballenero pero volvió a O Barqueiro porque era un hombre de tierra, tenía alma de labrador y en el mar no era feliz.
Acuarela: lámina(26x36 cm)
A medio camino entre la vida y la muerte, entre el concello coruñés de Mañón y el lucense de O Vicedo, el Sor se esconde bajo la falda de la Coriscada, formando un cañón propio de otro mundo. El mirador de O Couce acude como testigo a la cita.
Acuarela: lámina (26cm x 36cm)
El único habitante humano del bosque abandonó sus tareas de jornalero para “emprender la higiénica vida del ladrón de caminos” porque la vida de bandido puede ser dura pero lo es más segar. No le importa vivir en el bosque pero tiene un grave inconveniente: no hay tabaco y a él le gusta mucho fumar. Asalta a los caminantes que se adentran en la fraga al grito de “¡Alto, me caso en Soria, la bolsa o la vida!”. En cada uno de sus atracos espera anhelante que su víctima sea un cura pues su sueño es robar algún día a uno.
R.A.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Moucha, la bruja, tiene el libro de San Ciprián con todos los conjuros necesarios para curar a los ameigados.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
En la mar también hay espíritus. La Santa Compaña navega por allí de vez en cuando, para susto de quienes creen verla de lejos. Nadie quiere tomar el testigo del penitente que saluda brazos en alto por lo que todos vuelven la cara evitando mirar tan fantasmal comitiva. Esta barca solo aparece en lugares como la bajura, en los océanos la gente es más seca y carece de fantasía.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Lo que imaginamos como un día feliz de playa, se convirtió en una peli de terror. Nino cogió la racha y nos ganaba todas las bazas. Empezamos a mirarle mal, pero no se daba por aludido. Al final de los cuatro que jugabamos solo volvimos tres.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Marica de Fame vive míseramente con sus hijos Fuco y Pilara, es tan pobre que no tiene más tierra que la que le hayan de dar al morir en el cementerio.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Las hermanas Roade llegaron de la ciudad porque la humedad de la costa las enfermaba y aunque la noche del bosque es más oscura que en la capital, su salud ha mejorado sensiblemente.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Antes de que empiecen los ronquidos y no pueda concentrarme, intentaré describir el objeto que tengo delante. A veces lo parece, pero no es una maceta. Es algo voluminoso que mira el televisor y en ocasiones se mueve e incluso se desplaza. «Padre -le digo-, ¿por qué no sale un poco a tomar el fresco?».
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Si salimos de la plaza del ayuntamiento nos encontramos de lleno con la marina, o A Mariña, como la llaman los gallegos. Aquí es donde empieza el paseo marítimo, que tiene trece kilómetros de longitud y envuelve la ciudad, pues el punto final es Portiño, al otro lado de A Coruña. El paseo invita a recorrerlo a pie o en bicicleta.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Las moscas acompañan al rebaño. Han encontrado la igualdad social y junto a las ovejas son felices aunque, en su uniformidad, las moscas no se escuchan unas a otras porque todas piensan lo mismo.
Entre las moscas hay solidaridad, incluso realizan actos terroristas como desagravio a los ataques que sufren (se introducen en los oídos de los hombres, en su comida, en su bebida, y molestan hasta volverlos locos). Las moscas cuando se saludan no se desean un buen día o una buena noche, se dicen: “¡Que el hombre te ignore!”.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
La Prazuela suena, se comunica y las piedras se hablan entre sí. Está viva. Además, sus sonidos son distintos según el estado de ánimo. No dice las mismas cosas de día, cuando lo transitan los humanos o de noche, cuando la luna le da un halo plateado y embellece todo. No suena igual si hace sol o si está lloviendo; cuando llueve los goterones hacen ruido de pisadas y parece que camina llena de gente en marcha.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Estas gentes de nasa nos sumergen en un mar encabritado. Un mar donde se encuentra la Vida, así con mayúscula, y también, como no, la Muerte porque la una no es posible sin la otra.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Los días empiezan cuando el sol apenas se despeja.
Y en medio de la confusión...
Las aguas de la Ría, el trabajo constante y una tradición que se transmite de generación en generación.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Soy el ánima de Fiz de Cotovelo, que anda penando por estos caminos, en busca de un cristiano...
-"¿Qué quieres de mí, unas misas?"
-"Lo has dicho como si las llevaras en el bolsillo" ¡Espera, yo no quiero hacerte daño! ¡Escucha! ¡Solo te pido...! Que gente, que gente... Que gente.
R.A.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
Que se encarguen de inmediato de quitar la niebla de la Torre de Hércules. Hacía un día buenísimo en toda la ciudad excepto en el faro donde no se veía nada. Venimos desde Betanzos para verla. Una desilusión. No sé quién se encarga de eso pero deberían solucionarlo de inmediato.
Acuarela: lámina (21x31 cm)
Santiago es una parroquia de Galicia rugosa, pétrea y amena. Para representar gráficamente su suelo bastaría entrecruzar los dedos de ambas manos, que así se entrecruzan sus callejuelas, sus mercados y sus gentes, todos de pendientes suaves.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
No todos los fantasmas procesionan en grupo, algunos van por libre y en solitario. Ese es el caso de alguno que no cumplió su promesa de acudir a San Andrés de Teixido y anda penando desconsolado para disgusto del crego que ve mermado el cepillo desde que en el pueblo se corrió la voz de que un espíritu generoso deambula por Santiago.
Acuarela: lámina (31x41 cm)
En Madrid se quejan cuando caen cuatro gotas. La gente se enreda y no sabe conducir. Aquí es al revés. Sale el sol, la gente perdida. ¿Cómo se quitaba el limpia?. No lo sé no. Cuando dicen los anuncios estos de medicamentos. Este medicamento hay que guardarlo en lugar seco. La gente se vuelve loca buscando que es eso del lugar seco.
Acuarela: lámina A3
-No tenéis ni idea de lo que tuve que hacer para venir a preparar las redes y pescar este fin de semana. Tuve que prometer que pintaría la cocina el próximo sábado.
-Eso no es nada. Yo tuve que prometer que le construiría una huerta nueva, mas grande.
Y se van a pescar. Después de tres cervezas le preguntan a un tercero que no había dicho nada - Y tu no has dicho nada acerca de lo que tuviste que prometer para venir a pescar.
-Yo puse el despertador a las 5:30 y cuando sonó, me acerque al oído de mi mujer y le dije: "¿pesca o sexo?" y ella me contesto: Abrígate bien..."
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